R: Bueno, e de hecho en Buenos Aires estaba caminando en en Palermo y un chico estaba caminando en la calle en la noche con su celular y un una (:ladrón) en una moto. Ah, pues sacó el celular del de la mano del chico y y se fue obvio, rápidamente en una moto. Y el chico estaba gritando, «Policía, policía, policía.» Y pobrecito, él perdió su su celular en la calle. Pues en todos mis años en Sudamérica nunca he visto en persona un una un robo o un ladrón. Entonces, me sentí mal por él.
P: Sí, claro. Es terrible. Y bueno, es obvio, común, pero ¿qué te imaginabas en ese momento, ¿qué sentías cuando viste al chico? Eh,
R: eh, el chico estaba corriendo y gritando. Entonces, en ese momento sentí, de hecho, sentí triste, me sentí triste por él porque él estaba, obvio, triste, enojado. Ah, triste enojado al mismo tiempo, me imagino. Entonces, eh, sentí casi lo mismo, compartí los mismos sentimientos.
P: Mm. Y qué qué se qué se por el ladrón.
R: Ah, enojado. También tenía ganas de de ah no sé cómo cómo te puedo decir, (:esta) moto, pero también tenía ganas de correr y y (:perseguirlo). Creo que estoy usando la palabra correcta.
P: Ajá. Y y hacer qué cuando lo cuando lo alcanzarlo.
R: Okay. Ah. Los los los ladrones lo merecen.
P: Mm. Okay. Vale. ¿Y cuál cuál fue tu reacción cuando tú viste esto? ¿Cuál fue tu reacción?
R: Sorprendido. Como pues estaba caminando tranquilamente y cuando eso pasó eh, paré muy rápido. Sorpresa.
P: Sí. Muy bien. S.