Transcripción:

P: Muy bien. Ahora, cuéntame ¿cómo te has sentido después de haber visto el video?
R: Frustrada, adolorida, me he sentido afectada porque esto me refleja Venezuela. Dios mío, ver tantos compañeros muertos en el 2018, 17, como ver tantas personas con sus mentes trastornadas que pueden estar a tu propia comunidad y no importarte. No sé. Sí, esto es tan… tan extremo. Yo pienso que esto es una mente enfermiza tan extrema que afecta a toda una comunidad y que traspasa los límites del ser humano, no sé, de la humanidad. Donde se rompe todo, todo lo que un ser humano puede ser. No hay amor, no hay conciencia, no hay… No hay nada, no hay límites de nada. Me parece que la Segunda Guerra Mundial de verdad que nos dejó afectados a todos los que tenemos mi edad, porque aunque no la vivimos en nuestros países, vimos cómo llegó tanta gente de esos países traumatizados, afectados, gente que vivió, gente que estuvo un pueblo que no tuvo culpa de nada y que fue señalado, un pueblo que… que todo el mundo odia, que yo quisiera saber por qué odian a al pueblo judío. Nunca lo he podido entender, aunque lo estudie, aunque vea película, aunque lo revise. Nunca he podido ver por qué contra el pueblo judío todos. Si el pueblo judío no es un pueblo que levanta su mano contra alguien, sino con previo aviso, que es un país que es ordenado, un país libre, un país con propósito, un país con… con prosperidad, un país que ha prestado su conocimiento para avanzar a otro, pero no sé, el odio no tiene límite en los alrededores de Israel. Y allí vemos como Israel está disperso por todo el mundo sufriendo toda esta toda esta persecución loca de la gente. No sé. Y también ya ves tú como todos estos pueblos que se han disfrazado de locos, de gente que no tiene propósito alguno. También ha afectado nuestros países en Latinoamérica. Venezuela es una donde nosotros vemos como Irán ha entrado, como ha tenido efectos sobre nuestro país, donde nuestra comunidad ha arremetido contra nuestros propios hermanos. En un día vimos como 10 muertos en una calle donde hemos visto como sin ninguna lógica, sin ningún sentido por estar en contra de tu pensamiento, porque no pienso igual que tú soy diferente a ti. No sé, todos somos distintos, todos somos diferentes y a medida que vayamos entendiendo que todos somos distintos, que vamos a dar una opinión distinta, vamos a vivir en un mismo lugar con diferentes criterios. No todos somos iguales ni podemos ser iguales. No todos practicamos la misma religión. No todos practicamos las mismas creencias, pero por eso no somos diferentes.
P: Exacto. Exactamente. Veo que en rabia eh en muchas otras también, pero específicamente en rabia es puesto un siete. Eh… cuéntame un poco, ¿por qué te sientes…?
R: Porque veo que no hay límite en el hombre. O sea, cómo el hombre, el ser humano no va a tener dominio sobre él mismo. Sé que bajo un régimen mucha gente se somete. Pienso que mucha gente es sometida bajo un régimen, pero no siento rabia contra estas personas que no tienen límite en su en sus acciones, no tienen un no tienen a cabalidad hasta dónde es capaz de llegar al ser humano.
Siento rabia que un ser humano atente contra otro porque no es igual, no piensa igual que yo. O sea, me parece que es algo que tú mismo permites que eso ocurra en ti, porque tú también puedes decir que no. Pienso yo, ¿no?
P: Exactamente. Y ¿tienes algún recuerdo de alguna situación o momento en tu vida en la que hayas sentido rabia?
R: Sí, claro.
P: Alguna situación personal.
R: Sí, si he sentido, he sentido rabia e impotencia cuando veo que las personas violan tus derechos, cuando las personas traspasan ese tu límite. Cuando las personas no tienen consideración hacia ti, cuando las personas no tienen realmente valores y realmente pasan esos límites que el ser humano tiene que poner un punto y final. Cuando tú ves que las cosas van para adelante, que tú no tienes límite, tú como ser humano tienes que frenarte. Es en tu mente donde está el control absoluto. Solo tú puedes controlar eso. Nadie puede ponerte un límite, nadie puede ponerte nada. Solo tú como ser humano pones un límite a las situaciones cuando se están saliendo de tu de tu capacidad, de tu de tu alrededor, de tu de tu de tu de tus acciones.
P: ¿Te acuerdas de algo concreto? ¿Algún recuerdo concreto más?
R: Un recuerdo un recuerdo concreto. Yo pienso que cuando empezamos en mi trabajo, cuando yo estaba en Venezuela trabajando y empezamos a ser hostigados por el gobierno, cuando el gobierno empezó a apartarnos a limitarnos en nuestro oficio, a ponernos eh trampas en nuestro oficio, en nuestro trabajo, cuando empezaron a execrarnos porque no éramos del partido rojo, cuando empecé a sentir que ya no cabías en la sociedad donde habías nacido, donde no tenías espacio en tu país, que ya tú no podías estar allí porque corrías el riesgo, el peligro de ser agredido. Claro que sentí mucha rabia porque eso me limitó a mí, a mi esposo, a seguir avanzando como profesionales. Y nuestros trabajos que ya éramos profesionales, yo trabajé 30 años en Venezuela, yo me sentí como vetada, como que no valió la pena el tanto caminar, el tanto andar, el tanto dar, porque llegó un momento que eso te neutralizó de tal manera que tú como que si retrocedías y te dabas cuenta que tantas cosas había hecho no había valido la pena, porque es como tirar todo en la papelera. Todo lo que tú hiciste lo tiro en la papelera y comienzo un nuevo proyecto que ni siquiera sirve para nada. Pero para ti sirve, pero no sirve para nada. Y está demostrado hoy en día en la situación que se encuentra Venezuela de que no iba a servir para nada, que el socialismo no iba a servir para nada. Y está demostrado aquí en Pekín, en cualquier lado donde hayamos visto dictadura y vemos cómo se deterioran los países, vemos el estado de…de incapacidad de las personas, de la baja educación. Vemos como todo esto nos afectó a todos, a nuestros hijos, ver a nuestros hijos salir de nuestro país con 16 años. Mis hijos, yo Tengo 9 años que no los veo, los tuve que sacar del país por riesgo de ser este secuestrado, de ser agredidos y ya eso me ha apartado tanto de todo esto que hasta mi familia fue desintegrada y mi familia, mi grupo familiar y el de muchos que estábamos allí fueron desintegradas, fuimos amenazados y sufrimos los embates de lo que es una revolución que termina siendo cuartarte tu vida natural, tu vida normal, lo tú que hacer, abandonar todo. lo que es tuyo y agarrar una maleta y decir, «Vámonos, ya es la hora de irnos y meter en una maleta cuatro trapos y irte de tu país y dejar 30 años de esfuerzo.» Yo fui profesional 30 años en mi país y ver como todo esto cayó en la borda y perdimos todo, dejamos todo, todo abandonado, todo lo que nos costó hacerlo en el transcurso del tiempo y eso es traumatizante y eso es indignante y eso me causa demasiada rabia. Quizás tenga que superar esto porque es necesario curar el alma y curar la mente y el corazón porque muchas personas quedaron involucradas en todo este sistema. Aquel que fue mi amigo un día se convirtió en mi enemigo y aquel que un día compartió conmigo en mi propia mesa mi café también se convirtió en mi enemigo. Ya no tenías amigos. Ya tú no sabías a quién con quién hablar, con quién compartir, con quién hacer las cosas. Y es verdad que Yo creo que es una frustración y una situación extremadamente difícil para todos los que nos tocó vivir esto que hoy día estamos asilados en otros países sabiendo que tenemos a toda la familia dispersa, todos nuestros bienes abandonados y como que si todo quedó como en un como en standby y todo quedó así en nada. Entonces este no es fácil no es fácil superarlo, pero sé que en el fondo hay que superarlo. Es necesario porque si no vas a tener cura de tu corazón ni de tu mente. Sí. Ni de tu alma.
P: Ajá. Exacto. Eh, y en tu cuerpo, ¿cómo has estado sintiendo la rabia?
R: Yo trato de canalizar mi rabia leyendo cosas importantes, estudiando la palabra de Dios, poniendo mi vida en las manos de Dios, porque sé que es el que me ha dado paz, el que me ha dado tranquilidad en medio de toda esta tormenta… y pensar que todo pasa, que en la vida nada es eterno, que todo así como las cosas suben, caen y que un día vamos a tener esa Venezuela pujante, esa nueva Venezuela que va a prosperar, esa Venezuela de propósito, esa Venezuela que avanza, que va a ser distinta, que va a ser esa Venezuela donde yo viví, una Venezuela libre, con prosperidad, con todas las cosas que tú podías tener las tenías, no había límites de nada. Si tú eras un profesional, te enfrentabas, tenías oportunidad de todo tipo. Sé que eso va a pasar y no va, no va a ser muy lejos, está pronto.
P: Muy bien. Muchísimas gracias por todo.

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Tipo de corpus: Usuario de español L1
Tipo de muestra: Oral
Lengua del corpus: Español
Lengua materna: Español
Tipo de texto: Monológico
Género de la muestra: Conversación
Condición de la muestra: Estimulada
Condición de estudio: L1
Nivel de lengua: Nativo
Sexo: Mujer
País de recogida de datos: Venezuela