R: Una vez yo estaba en mi casa y en la parte de abajo de mi casa se acuestan a dormir eh personas en condición de calle. Entonces había una persona ahí acostadita y llegaron las propietarias de la casa y y él estaba dormido y le pegaron una patada en la cara y lo despertaron. Entonces, la reacción de la persona del muchacho, creo muchacho o señor, fue empujar a la dueña de la casa y entonces la empujó y entonces ella super escandelosa (:escandalosa) y empezó a gritar, hijo de p*** y un mundo de groserías así horrible y entonces yo me asomé por la ventana dije, «¿Qué está pasando?» Pues no es raro que ellas hagan escándalo, pero sí como una persona así de directo y entonces el muchacho estaba ya al frente de ella y ella estaba agarrando su morral. Entonces el muchacho le rogaba y le decía, «Por favor, devuélvame mi morral, que es lo único que yo tengo.» Y ella le decía, «No, yo no tengo por qué volverle su morral.» Y él decía, «Por favor, señora, vea que yo no la estoy molestando, vea que yo no le estoy haciendo nada malo, devuélvame mi morral, que es lo único que yo tengo, esa es mi casa, eso es todo lo que yo tengo.» Ella le decía, «No, no, no.» Y le seguía gritando. Váyase, váyase, no, no lo va a entregar el morral. Y entonces él el él dio le dio la vuelta a la cuadra y volvió y esperó como a ver si ella se calmaba que le hacía Señora, por favor, devuélveme mi morral, mi morralito que es lo único que yo tengo. Las poquitas que cosas, las poquitas cosas que cargo ahí es lo que yo tengo. Entonces yo me asumé (:asomé) cuando él ya volvió la segunda vez y yo le dije a la dueña de la casa, devuélvale el devuélvale el morral, ¿no? Que es lo único que él tiene, devuélvaselo que él no le está haciendo nada. Le está piendo (:pidiendo) el morral y la vieja. Yo iba en un tercer piso y ella estaba en el primero. Me gritaba desde abajo, perra chismosa. A usted que limpia. Porta (:qué le importa), eso es un desgraciado, vea, un indigente. Y yo, por favor, entonces yo me puse a llorar, por favor, devuélvale el moral (:morral), vea que le está rogando. Es lo único que él tiene, por favor, dele el morral, dele el morral. Y el señor eh le decía, «Sí, ve, hágale caso a la monita, el morral.» Y nunca le devolvió el morral. Lo escondió adentro del garaje que ya tiene ahí y el señor se fue porque le empezó a tirar como piedras. Entonces se fue y ya es… En ese momento sentí sentí una un sentimiento parecido del video.
P: Háblame un poco más sobre eso. ¿Qué sentiste? Como pensando en esa señora y en lo que estaba haciendo esa señora. ¿Qué sentiste?
R: M tristeza y rabia por no poder hacer nada. Tristeza porque no entiendo cómo piensa, no entiendo qué pasa por la cabeza de ella, cómo le quitar el morrel (:morral) al muchacho que no tiene nada y pues desde esta posición de poder en la que ella tiene todo y rabia porque yo no pude hacer nada para que ella le volvieran muy rara (:devolviera el morral) al muchacho.
P: ¿Qué? Instintivamente qué querías hacer.
R: Yo me puse a llorar. Yo lloraba y lloraba mientras le decía a ella que se le volviera (:devolviera), yo lloraba.
P: Pero, ¿qué quería hacer?
R: Pues que volvieran real (:devolviera el morral), o sea, hablar con ella, pero… Pero como ya no escucha…
P: …pero instintivamente, ¿qué querías hacer?
R: Como pues no, la verdad es que me le tengo mucho miedo a esa señora. Entonces, como decir que pegarle, no, no sé, como sí, tal vez si no fuese ella haber hecho algo distinto, pero no es como rabia y algo, algo contra ella.
Categorías:
Tipo de corpus: Usuario de español L1
Tipo de muestra: Oral
Lengua del corpus: Español
Lengua materna: Español
Tipo de texto: Monológico
Género de la muestra: Conversación
Condición de la muestra: Estimulada
Condición de estudio: L1
Nivel de lengua: Nativo
Sexo: Mujer
Edad: Jóvenes 20-34
País de recogida de datos: Colombia