IOT
Pedir que me digas cómo te has sentido viendo este fragmento de película.
eeeh.. mmm… pues como había visto ya la película, pues más o menos sabía el contexto. Entonces estaba más intentando recordar la película más que el fragmento. Y la verdad es que la emoción más fuerte ha sido cuando ha aparecido el chico este con el pelo ese engominado. Me ha dejado así un poco sorprendida ese corte de pelo, la verdad me quedé un poco flipando. Ha sido la que me… la emoción más fuerte de todas, porque el resto, como ya me sabía la película… Michel Pffeifer estaba un poco forzada, pues tampoco me da un poco de penita. Sí que había ido un momento con los muchachos y tal, pero vamos, poca emoción. La emoción más fuerte, el chico ese engominado con el pelo ese que parecía un cascote así, tal cual te lo digo, vamos.
¿La profesora no te ha generado..?
No, no mucho, no, poco. Es que… Es que como la conozco. No es una.. Bueno, un poquito al final a lo mejor un poquito de ternura al final cuando ha dicho una frase así como cariño y tal. Eso sí, un poco. La muchacha, quizá también la primera alumna que lloraba. Poco más.
Vale.
NOT
(…) Que te haya hecho sentir de esta manera.
Vale, pues hace dos semanas, en mi trabajo eee.. mm.. en un lío que llevamos tiempo mascando en un consejo de departamento de una votación que hubo que hacer de un chico que yo quería que viniese. Que se gest, lo gestioné fatal claramente, perdí la votación de manera abrumadora y entonces el chico no se ha quedado. Y era mucho lo que traía. Una RC, 2 millones y medio. Y la verdad es que me encabroné bastante por un por un lado porque el director del departamento no lo había hecho como yo esperaba, por otro lado, porque yo no lo había hecho, principalmente YO no lo había hecho bien, porque el chico tampoco lo había hecho bien conmigo. Luego me sentí bastante aliviada porque en el fondo tampoco tenía muy claro si quería que viniese. Esto es una cosa que también tengo yo que evaluar a mí misma. Por un lado, me daba como mucho rollo decir “os jodéis que traigo una persona de 2 millones y medio”. Pero, por otro lado, decía puff, menuda movida con la gente de mi equipo que va a generar ahí tensiones importantes o incluso yo misma competencia con alguien que claramente es mejor que yo. Aunque en un principio me pareció una buena idea y me lo sigue pareciendo, pero tenía ????. Y por otro lado, la vergüenza de que todo el mundo votase en contra. De sacar de 30 votos, sacar 3 a favor de este departamento, mi compañera y yo. Y eso es una cosa que jamás me haya pasado, o sea perder así abrumadoramente con gente además que sé que me aprecia y tal… y luego la resaca de eso claro, uno que viene al despacho a explicarme porqué ha votado en contra y que la he cagao y tal, otra que viene a decirme que no sé qué. Entonces ha sido ahí una semanita un poquito revuelta, que culmina pues eso también con una conversación con un catedrático que me regaña, entonces también un poco encabronada de que se supone, ¿no? que me cuidaba y que pues luego en ese momento me deja un poco tirada. Eso un poco.
Porque era una propuesta que venía por tu parte, ¿no?
Claro, porque llevamos ya un tiempo importante en el que ha habido una serie de disputas entre un grupo, unos otros compañeros de mi quinta, un poquito más jóvenes. Ya ves que la gente joven o los dos líderes jóvenes que soy yo por un lado y Erik por otro, Llevamos un par de tiempos con unas disputas de votación de plazas un poco sobrevenidas porque a mí me ponen la cabeza como un bombo otras personas y entonces soy yo la que tomo la voz cantante y llevábamos unas votaciones yo en contra de él. Y entonces, cuando llegó esta propuesta mía, pues todo el mundo votó en contra y entonces esta propuesta realmente yo no la había trabajado, o sea, yo en ningún momento porque este chico le habían dado 2 millones y medio de euros, bueno dos millones setecientos mil euros, que él inicialmente se iba a ir a la Politécnica. Pero cuando contacta conmigo, yo le conozco hace muchos años, en ningún caso me confirma que va a venir. Y cuando decide que quiere venir, hay que votar al día siguiente su aceptación por parte del departamento. Entonces él iba a venir a montar un grupo y con cinco personas y eso en un departamento genera muchísima controversia. Pero, claro, venía con 2.700.000 para montar un gran laboratorio. Entonces, cuando él decide que quiere venir, a mí el director de departamento me dice tienes que votar, hay que votar mañana. Y yo pensaba que el director del departamento, que estaba enterado y estaba de mi lado, había trabajado con las diferentes gentes del departamento para votar a favor. Cuando me doy cuenta, porque he estado muy desbordada de trabajo, no me daba la vida, pues yo no había hablado con nadie. Y cuando vamos a votar pues se monta un guirigay que como se nos ocurre llevar esa propuesta, es una propuesta estructural que tal, y entonces el mundo vota en contra. Y luego aparte, bueno, pues luego hay un proceso ahora para las oposiciones de catedrática, etcétera, que hay mucha competencia. Yo me he enemistado con uno de los grandes catedráticos entonces también ahí está un poco en juego, ¿no? lo de asustada, ¿no? Un poco de uf, menudo, osea avergonzada, asustada, culpable también por no haber gestionado eso de otra manera, o sea, por llevar a a mí misma a una situación a perder ¿sabes? claramente. Y que me llevasen a mí a perder ¿no? de todo lo que pone aquí, eh.. ¿no? Bueno sentimientos malos hacia alguien, por supuesto ¿no? Y luego sí que orgullosa de mí porque es como osea yo he traído aquí esta propuesta que en vuestra puta vida habéis traído nada parecido. No me lo habéis votado pero que sepáis que la he traído. O sea que por otro lado, casi es como osea, yo la he traído, vosotros nunca la habéis traído jamás en vuestra puta vida ni la vais a traer. Pero claro, también un poco enfadada conmigo misma. Por un lado, enfadada por no haberlo hecho bien, por otro lado, diciendo pero ¿tú realmente lo querías? O simplemente era un rollo de joderos, no joderos porque tampoco me han dicho nada. Un poco más de orgullo ¿no? de no sé, de ego no sé muy bien. Y luego pues eso unas sensaciones ahí, ff, estuve toda la tarde entre enfadada, triste, un poco triste también, de, avergonzada también, ¿no? es un corte que tú vayas a un consejo de departamento y que todo el mundo vote en tu contra. Alguien como yo que no suele, no me, bueno, ni a mi ni a nadie, osea a nadie le suele ocurrir que todo el mundo vote en contra, siempre tiene aliados. Y de repente me dí cuenta no tenía, que en esa propuesta el director del departamento me había dejado los pies en los caballos pero no porque él lo hiciese a propósito sino porque estaba, yo estaba un poco enfadada con él también, de hay que ser un poquito más organizadito ¿sabes? y luego un poco pues eso, sí, triste, triste, un poco también asustada, avergonzada, eso.
Vale.
NEUTRO
¿Qué haces un día normal?
¿entre semana?
Por ejemplo
Entiendo, un día laborable. Pues me levanto entre siete y ocho. Me tomo un café, me ducho, me tomo una tostada, me arreglo todos los días. Esto es así y me voy a trabajar, generalmente en coche o eh, andando al tren, pero vamos generalmente en coche. Voy a trabajar y tengo un despacho nuevo y tengo clases. Algunos días tengo clase y otros días pues tengo clases y a la una y media dos como con mis compañeros en el comedor del trabajo y suelo salir a las seis, seis y media, siete. Me voy a mi casa como he venido y ya está. Y llego a casa y si está Félix, pues estoy con Félix, charlamos y tal. Y cenamos y vemos una peli. Y si no está Félix pues veo, ceno y veo una peli. Yme acuesto. doce de la noche, doce y media. Hablo por teléfono con mi madre, eso seguro. O por la tarde o por la noche pero siempre hablo por teléfono con mi madre. Si está Félix, hablo con Felix, si no hablo con él por teléfono, eh. Y poco más, la verdad. Veo mi móvil, veo Instagram y los vídeos de Instagram, la tele, la radio, no, la radio poco por la noche no, la radio la pongo por la mañana, eso siempre mientras desayuno. Y ya está. Y a lo mejor me apunto a yoga, no voy y ya está (carcajada).
Vale.
IOA
¿Cómo te has sentido entonces?
Viendo mucha ansiedad, que ahí va a pasar algo fijo. A lo mejor en esa escena no, pero que no sabía si como no sabía si en algún momento iba a pasar algo, iba a salir algo de ahí, de esa especie como de de sí, sí, de ahí de la montaña, vamos. Y como venía esa nube negra que luego venía la noche, pero pensaba que iba a pasar algo en primeros planos, ahí todos tan guapos y tal. Digo puf, va a pasar algo ahí jodidísimo.
¿Y lo que es la escena en sí?
Bonita, preciosa, claro, sí, bonita. O sea, el sitio precioso, claro. Es un sitio ideal que no sé si me gustaría estar ahí. También te lo digo bonito, pero un poco desequilibrado. Me parece un lugar de paz.
¿No te parecía un lugar de paz?
No, no, no, no, no me lo parecía. ¿Ese muro ahí cerrado? No, no. Me parecía un lugar de paz. Demasiado misterioso.
¿Te generaba?
Ansiedad. Vamos. Sí. O sea, me generaba ahí como me perturbaba un poco como que algo no estaba en su sitio, básicamente luego ellos ahí no tan tan Angelina Jolie era ella, no me parece. Y Di Caprio están estupendos. Aparecen ahí. No sé, no me parecía un sitio de paz sin más. Bonito el color del agua. Preciosa, la arena preciosa. Pero el muro al fondo no me molaba nada. Si hubiese sido esa misma playa pero con un horizonte, o que al final ves unos barcos, o que hay unas cabañas o yo qué sé, un barco de pescadores o un yate. Me da igual, pero como que hay vida, Unos pájaros. Pues me hubiese dado otro rollo, pero eso no me daba. Era como un. Como una trampa. Tenía forma de trampa, claramente. A lo mejor me conozco la peli y por eso conozco la película. No la he visto, pero sé que la película es de mal rollo, pero aún así no me extraña. Claro, lo han hecho muy bien. Claro. Han elegido un sitio estupendo para generar mal rollo. Vamos.
Vale. ¿Algo más?
No, yo creo que no.
NOA
Pues a ver, volviendo a mi trabajo, el viernes básicamente, tenía que, llevo como meses, porque el lunes empieza la obra del microscopio que vamos a instalar, y entonces tenía que vaciar dos laboratorios enteros de 50 metros cuadrados, de 20 metros cuadrados, de cosas que llevaban 25 años, armarios, cajones, o sea, llevo gestionando la limpieza de ese espacio que había tenido que venir gente de una empresa a llevarse un antiguo microscopio, que ya tuve que ir un día a gestionar, luego vaciar yo todo lo de dentro de todos los armarios, ver qué valía, qué no valía, llamar a la universidad, han venido tres grupos distintos de personas, buscar sitio para alojar equipamiento que hay que guardar para después, y ya el viernes por fin se cayó todo diáfano. Entré, ya por fin, ya el viernes ya vinieron los mozos a llevarse los muebles vacíos, y ya después de, pues llevo con esa pelea, estamos a marzo, pues desde que volvemos a las navidades, ya después de meses trabajando, qué hace aquí, quién se lleva esto, quién se lleva lo otro, dónde pongo eso, dónde guardamos los tags, qué tiramos, qué no tiramos, quién recicla, quién no recicla, por fin ya estaba todo vacío, me dio una paz, pero vamos, increíble, no le he hecho una foto, debería, y me ha dado mucha paz, me he sentido muy bien, la verdad, porque he conseguido coordinar a mucha gente y averiguar quién se debe encargar de cada cosa, no es fácil, y conseguir guardar equipamiento en lugares, en otros laboratorios, tanto para almacenar como para poderlos tener habilitados ahora mismo para poder seguir haciendo cosas, y bueno, ha sido un trabajo que he tenido que hablar y negociar con más de 20 personas, y entonces, pues claro, el viernes ya cuando había conseguido ver eso vacío, al igual que la otra emoción era todo lo contrario, que no había hablado con nadie, lo he hecho fatal, esto fue el contrario, he conseguido hablar con quien tengo que hablar y que todo el mundo hiciese lo que tenía que hacer y que todo fluyera, y al final el viernes, cuando ya me fui, estaba todo vacío, los dos laboratorios, y me he sentido súper bien, la verdad, súper en paz, ha sido como una tarea muy interesante, primero tirar mierda, que esto siempre da mucha alegría, deshacerse de cosas antiguas, da una paz espectacular, y bueno, y hacerlo, vamos, culminarlo, eso.
Completar la tarea, satisfactoriamente.
Completar la tarea, satisfactoriamente, efectivamente, y en tiempo, porque el límite era el viernes, porque el lunes empieza la obra, y entonces los responsables de obras de la universidad me han dicho, el viernes 24 empieza la obra, entonces el viernes tiene que estar todo vacío, hablar con fulanito, con vinganito, me dieron obviamente las claves con quien hablar en lo interno para ver quién lleva los mozos, quién recicla ordenadores, quién tiene que quitar el sistema de alarma, hay mucha gente que tiene que hacer cosas ahí dentro, y bueno, he ido, digamos, desembarañando el ovillo, o sea, cuando me dijeron, esto hay que vaciarlo, pensé, perdón, pero ¿cómo que esto hay que vaciarlo? Son 50 metros cuadrados, de 20 años de almacenar un laboratorio, de químicos, de ordenadores, de equipos, de papeles, de CDs, de cables, de movidas, y bueno, y he conseguido vaciarlo, exitosamente, entonces pues me sentí muy bien, claro, da una paz, brutal.
¿Y qué otros sentimientos, emociones pudiste sentir?
Un orgullo, tranquilidad, tranquilidad, la verdad. Luego, ansiedad, porque, claro, inmediatamente me quedo tranquila, y luego ya me entra la ansiedad porque pienso el siguiente paso, intento controlarlo, pero claro, vamos a disfrutar un poquito de la tranquilidad.
¿Y qué más?
Pues, contenta, sí, me he sentido muy respetada, la verdad, a veces aburrida, pero eso no lo sentí el viernes, el viernes en ningún caso, en deuda con alguien, bueno, no más que en deuda, que he generado vínculos de compromiso, vínculos cercanos con otros trabajadores que no conocía, y que ahora pues ya tenemos los teléfonos, pues por ejemplo Javier, que es el que viene con su compañera a llevarse la chatarra y tal, entonces pues ya con su teléfono móvil, eufórica también, claro, o sea, muy agradecida, por supuesto, también muy esperanzada en el sentido de mira todo como fluye, cuando se quiere, ¿no? O sea, como muy contenta, también orgullosa de mí y de la gente que me rodea, bueno, la verdad.
Satisfecha.
Y muy acompañada, muy acompañada, o sea, muy cuidada en ese aspecto que como que todo el mundo ahí respondiendo. De hecho hubo una que me dice, ¿no te quejarás si ves a toda la universidad tus órdenes? Y digo, hombre, digo, no toda, pero, o sea, pues ese sentimiento, o sea, como muy acompañada.
Al igual que la otra vez me sentí un poco abandonada, pues esto, me he sentido muy acompañada. Claro, me paso muchas horas allí, entonces es el espacio de mayores emociones. A ver, pero el puto día.
Claro, eso te tienes, te juntas con las otras son de Félix, que bueno, pues no es el espacio tampoco para hablar de ellas, no creo. Y entonces pues, creo que es un poco eso.
Vale, vale. Gracias.
Nada.