IOT
¿Cómo te has sentido viendo este fragmento de película?
Bueno, la verdad es que lo que más me da es pena. Pero me da pena y rabia y un poco por el contexto, porque te imaginas lo que ha ocurrido. Porque en realidad lo que piensas es en la sociedad en la que vivimos y que en concreto en Estados Unidos es así. Me da mucha rabia, me da asco la situación. O sea, el asco y vergüenza ajena de cómo la sociedad ha podido llegar a esto. Pero no lo había visto, yo creo que no lo había visto, me suena. Pero sobre todo es eso, que me da pena y luego orgullo, porque hay gente como la profesora que aparece en la clase, que lo da todo. por intentar ayudar a los alumnos en estas situaciones pero me da mucha pena y mucho asco en realidad pero no asco de sensación sino asco de decir qué porquería de sociedad
¿Y los alumnos?
Los alumnos los alumnos pues como ocurre hoy en día en todo porque aunque esta película tiene años Hay los que son muy empáticos y que intentan mejorar y evitar este tipo de situaciones o intentar forjarse un futuro para no caer en esto, pero hay otros que no me dan ninguna pena porque se les ve que les da lo mismo. Un reflejo muy claro de lo que pasa en Estados Unidos. Y más hoy en día, me da la sensación. Yo hace mucho que no voy, pero por lo que oigo es terrible. Terrible.
NOT
Vale, vamos cuando quieras.
Bueno, pues mira, la situación en la que me he sentido parecido fue cuando yo estaba viviendo en Nueva York. Estaba allí estudiando y yo estaba trabajando. y entonces hacía de intérprete y eran pues eran juzgados de apelación para gente migrante que quería pedir ayudas tipo la seguridad social entonces pues bueno yo iba a hacer de intérprete y bueno pues imagínate eran todos hispanoamericanos que habían huido de sus países por motivos sociopolíticos Esto fue a primeros de los 90, o sea que hace bastante tiempo. ¿Qué ocurría? Que yo veía a esta gente que venía con muy pocos recursos, no hablaban inglés y algunos venían probablemente de entornos rurales y tenían muy poca educación. ante esos jueces, que no era un juicio por un acto criminal, sino simplemente para pedir ayudas sociales. Pero eran situaciones en que los jueces imponían mucho. Toda la institución en sí como que te daba un poco de miedo. Y les veía tan sumamente indefensos que me daba muchísima pena. Me daba muchísima pena y… Y yo intentaba ayudarles en todo lo que podía. Pero a la vez tenía que pelearme un poco con los jueces para hacerles entender también la situación en la que estaba esta gente. Entonces era una sensación de una mezcla de frustración, de pena y de angustia. Porque te ponías en la piel de ellos. Que como les trataban. La manera en que les trataban, yo pensaba para mí, ¿en qué situación debe estar esta gente en su país para venir y aguantar esto? Y la verdad es que era un cúmulo de emociones muy fuerte. Y claro, yo intentaba ayudar todo lo que podía, pero tampoco estaba en mi mano, yo no podía. De hecho, algunos me miraban. Y me veían como muy blanquita y tal, y se pensaban que era americana. Y cuando les hablaba, claro, se quedaban así, los pobres alucinados. Y bueno, pues te preguntaban un poco de todo, y bueno, pues intentabas ayudar en lo que podías, pero me daba mucha rabia, mucha frustración, mucha pena. Y bueno, ganas de decir, ¿qué podría hacer yo por esta gente? Pero bueno, no podía hacer nada. Tampoco estaba yo en situación de… de ayudar. Y me pasó lo mismo en concreto también con un migrante probablemente ilegal en un supermercado también allí en Nueva York que estaba intentando comprar y no hablaba inglés, no hablaba nada de inglés. Y la persona que había en la caja en el supermercado era latina. Pero en vez de ayudarla y hablarla en español, yo sabía que era latina porque era el barrio donde yo vivía, le hablaba en inglés y le estaba haciendo la vida imposible a la pobre mujer, era una señora mayorcita. Y ahí me llevaron los demonios, me llevaron los demonios y llegó un punto que ya salte y le dije que por qué no la hablaba en español, que sabía perfectamente que hablaba español. Y ahí ya, el nivel de rabia que tenía yo era espectacular. O sea, era de rabia, de ganas de, no sé, de decirle, llamo a la policía o algo, o porque estás tratando a esta mujer de esta manera, ¿qué necesidad tienes? O sea, era una impotencia. Pero ¿qué hice? Pues nada, no me callé. Y pues eso, la leí la cartilla y ya. Y le dije yo a la mujer, no, mire, esto, esto, esto, le está diciendo esto y lo otro, y ya la ayude y tal. Y fue una sensación, no a ese nivel, porque no es una situación en que han matado a nadie ni nada, pero es ver a gente en una indefensión total, sin ninguna necesidad. No lo entiendo, o sea, no me entra en la cabeza. No me entra en la cabeza. Y esos son, yo creo que los dos ejemplos que, me han marcado mucho me han marcado mucho porque fueron experiencias muy duras o sea yo vi cosas que eran muy duras y en un país en el primer mundo por decirlo así y más un país que se forjó básicamente por migrantes entonces son situaciones que Me ha marcado mucho a lo largo de mi vida, porque he aprendido mucho, pero sigo sin entenderlo. Es algo que nunca he entendido y por eso me gustaba trabajar de traductor y de intérprete, porque tenías la sensación de que estabas ayudando, en la medida que pudieras, pero que estabas ayudando. Y son experiencias de vida que a veces es muy complicado expresarlas y no sabes cómo expresarlas, pero que es algo que llevas dentro. Entonces, después de muchos años después, ahora que estamos en el 2025, cuando voy, por ejemplo, por el metro o cosas así y veo situaciones un poco de ese estilo, me llevan los demonios. Y a veces no me callo, no me callo porque es que me… Me da mucha rabia, me da mucha rabia la falta de sensibilidad y de empatía que hay. Entonces es algo que yo creo que me ha marcado ya durante toda mi vida. Pero bueno, básicamente eso.
Vale, pues muchas gracias.
NEUTRO
¿Qué haces un día normal?
Descanso un poco y si tengo que hacer alguna gestión o alguna actividad, la hago y si no, sigo trabajando en el ordenador y luego me voy a hacer deporte casi todos los días, siempre lo que puedo y nada, y luego volver a casa, ducharte, cenar y ya está. Mi rutina básicamente.
IOA
¿Cómo te has sentido viendo este fragmento?
Ay, súper feliz. Súper feliz y como pongo aquí, con mucha paz. Con mucha paz. Porque a mí esos entornos me relajan muchísimo. Me encanta. Me encanta ir a sitios donde haya naturaleza, agua para poder nadar y hacer snorkel y olvidarte de todo. Y entonces para mí es paz y alegría. O sea, total y absoluta. Para mí ese es el entorno perfecto para unas vacaciones totales.
¿Y los personajes? ¿Qué te han transmitido?
Felicidad, mucha felicidad. Y como no he visto la película, entonces no sé cuál es el contexto. pero da la sensación de que llegan allí también y como que de repente tienen una sensación de paz y como de alegría y de tranquilidad, mucha tranquilidad.
¿Y la música?
La música también es como, es animada, pero como que aporta también eso, tranquilidad, alegría, esa sensación. Sí, sí, total y absoluta. Y el entorno ya, vamos, no tiene palabras, vamos, espectacular.
El paisaje, ¿no?
El paisaje, ese agua, ese clima, madre mía, qué maravilla. Para estar de vacaciones, ¿eh?
Solo para las vacaciones, ¿no?
Bueno, yo creo que si estás todo el rato en el mismo entorno te aburres. Esa es mi opinión pero… llega un punto que siempre lo mismo te aburre. Necesitas cambios. O por lo menos las personas que estamos acostumbrados a climas con cambios, lo necesitas. Te acabas cansando. Es siempre lo mismo.
Sí, los climas tropicales, que son temperaturas más suaves y estables todo el año, ¿no?
Yo creo que llega un momento que te aburre porque no estás acostumbrado a eso. Pero bueno, también con la edad vas cambiando el concepto, ¿no? Y qué es lo que más te gusta o menos te gusta, o las necesidades, o incluso, por ejemplo, simplemente una cosa tan tonta como la temperatura del agua. Yo siempre he sido de ir al norte y agua fresquita y tal, pero con la edad cada vez vas buscando más cosas más templadas. Sí, no es curioso. Y yo creo que eso es un reflejo de lo que te pasa también como persona al ir madurando, que vas buscando un equilibrio, una paz general y que haya tranquilidad. Y es así, es lo que hoy has oído siempre a las personas mayores y realmente todos tendemos a lo mismo, todos. Y ese entorno… Eso, refleja eso mismo, es paz, alegría, tranquilidad, fuera problemas y vamos a disfrutar.
NOA
Lo que te voy a contar es un poco triste, pero la situación me llevó a estar así. El verano pasado falleció mi madre y… Y bueno, a nivel personal ha sido un año muy duro y ese verano lo estaba pasando muy mal porque me había quedado en el paro justo a finales de abril. Mi madre ya estaba muy mal, era muy mayor y a primeros de agosto falleció. Entonces dije, aquí hay un antes y un después. Ahora ya sí que tengo que decidir qué hago con mi vida. Ya tenía ideas pensadas y bueno, pues fue un antes y un después. ¿Qué hice? A fallecer mi madre a los cuatro o cinco días. Tenía la oportunidad de irme a casa de, bueno, no a casa, bueno, a la playa con unos amigos porque había un evento especial y bueno, y dije, pues, ¿por qué no? porque no lo voy a hacer, si es que ahora es cuando lo puedo hacer y aparte que es que estaba rota, o sea yo estaba rota por todos los lados en ese momento total que nos fuimos a la playa, me fui con mi marido y con unos amigos a la playa y fue llegar allí y fue todo alegría, todo risas, romper con el entorno poder hacer con la cabeza. Poder quedarte en blanco y decir vamos a relajarnos y vamos a disfrutar. Y siendo uno de los momentos peores de mi vida, conseguí estar durante cinco días totalmente feliz y disfrutando y riéndome. Y eso, y paz. Y llegaba y meterte en el agua, y me relajaba, e intentaba no pensar en nada. Y fue como de repente una sensación de paz. Como diciendo, hasta aquí hemos llegado. Qué bien. Sí, sí, tal cual.